martes, 31 de agosto de 2010

Discurso pronunciado por el Profesor Yngry Sánchez en la 8ª Promoción

Muy buenos días tengan todos los presentes.
Señores del Distrito Escolar, Profesores, profesoras, Graduandos, padres y representantes, Invitados especiales.
Primero que todo quiero dar las gracias al padre y Dios eterno por la oportunidad que nos concede de estar reunidos en esta hermosa mañana en este lugar. Hoy es un día de júbilo, todos nuestros corazones vibran al unísono con el universo entonando un himno de alabanza al altísimo.
Los ángeles llenan el celeste firmamento de sublimes notas musicales entonadas con sus flautas de oro.
Vuestros suspiros, cual perfume de frondosos jazmines, llenan el espacio circundante seduciendo sus sentidos y sumergiéndoles en un mundo de apoteósicas sensaciones jamás imaginadas.
Hoy se les concede un pasaporte a la universidad como respuesta a vuestros empeño, constancia, tenacidad y tesón. Vastos horizontes yacen ante vuestra presencia implorándoos tengáis la valentía y el coraje de conquistarles.Mundos ignotos de conocimientos y sabiduría les esperan para que os deleitéis en el sagrado manantial de la creación.
Id pues, y sembrad la buena semilla, sabiendo y entendiendo que lo que hoy y mañana depositéis en el surco de la vida, será el fruto que ella te dará en el porvenir. ¡Ah!, pero aquel día 19 de Abril de 1810, también hubo euforia y fuego sagrado en los corazones. Ese día de redención, cuando un grupo de hombres valientes decidieron dar inicio a la gesta emancipadora que daría al traste con 300 años de opresión, de violación a los derechos humanos y de ese monstruo de mil cabezas llamado esclavitud.Y todos los mares, y todos los ríos de América cantaron al viento sus canciones libertarias y éste con la furia del huracán y la rapidez del rayo la esparció por todas las ciudades, pueblos y aldeas de América. Nació la fe, creció la esperanza y la sangre vertida por nuestros héroes nos prodigó un manjar de exquisito sabor llamado libertad. El costo fue de proporciones incalculables: Miles de vidas truncadas, ciudades y pueblos devastados, campos de cultivos destruidos y una economía totalmente en quiebra. Todo era desolación.
Tenemos una gran deuda con quienes forjaron nuestra libertad y dieron a luz nuestra república, pero sobre todo, con uno, aquel que fue el eje, el sol de gloria, aquel numen que con su espada divina rompió las cadenas del enemigo y nos libró de los vicios de la sumisión. Bolívar, hombre cuya grandeza de espíritu lo llevó a despojarse de toda su riqueza y de toda la tranquilidad que ésta le pudo proporcionar para ofrendarlo todo a la causa de la justicia y la libertad.
Con respecto a ese tributo que debemos rendir a nuestro Libertador me gustaría que escucháramos al poeta y apóstol de la independencia Cubana José Martí:
“Héroes tuvo Venezuela bellos como banderas desgarradas, y como el potro fiero de su escudo, y como el rayo primero del sol en la pelea sobrenatural de la independencia”
Y continúa diciendo:
“De Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna, o entre relámpagos y rayos o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies.
Bolívar está en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de la bandera a los pies… Calzadas aun las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía”
Entonces, nos preguntamos qué es lo que falta por hacer, según Martí, en los pueblos liberados por la espada de Bolívar. Escuchemos a Labarca Prieto Domingo.
“Por eso, la visión y acción de el Libertador, es de una verdadera tarea libertaria, se propone, no solo una independencia de la antigua metrópoli, sino lo que es también de especial importancia, y continúa siendo un reto vigente, la superación de los malos hábitos y costumbres, que en el señalamiento de tocquevill ha pervertido a los pueblos suramericanos. Esto distingue a Bolívar de otros pensadores políticos y hombres de acción. Esta se observa en el papel que le asigna a la educación, a la formación moral del individuo se dá cuenta mucho antes de que lo plantearán destacados filósofos, que el fundamento del derecho no está en la fuerza, sino en la legitimidad, en la adhesión que reciba de sus destinatarios, en la probidad y virtud de los órganos competentes llamados a cumplirlo y a hacerlo cumplir. Descubre Bolívar que la sociedad supone la formación del individuo para la vida de convivencia, que la medida de una mejor sociedad es la mejor formación del individuo. Bolívar construye con fácil maestría en sus escritos, en sus proclamas, en sus discursos, este puente. Su propia lucha es la más clara demostración de que está convencido de que el hombre es un ser perfectible en la medida en que supere las costumbres negativas que le dominan, que la educación despierte en él la vivencia de valores diferentes, y que se le dote de instituciones que cabalguen hacia el futuro, pisando sobre tierra nuestra, adecuada a nuestra realidad topográfica, pero con clara conciencia de que no somos un pueblo condenado a la corrupción moral, al sometimiento de la fuerza y al atropello de nuestra dignidad. Bolívar sabe perfectamente que la moral es la piedra angular de la república, por eso quiere demostrar con su honestidad, con su desprendimiento, la mejor lección moral: la del ejemplo. En el Libertador se dá en la más perfecta armonía la condición de pensador y de hombre de acción. aber y hacer, brillar en su existencia individual y política, como modelos que buscan presentar caminos para el quehacer de los pueblos”.
Por eso hoy la voz que viene de su tumba nos recuerda que las inscripciones que hemos grabado en su sepulcro son palabras vanas si nuestras vidas no responden, a las esperanzas que él concibió sobre nuestro porvenir; que en los panteones que hemos elevado a su memoria, el espíritu del Libertador será como águila prisionera, cuyas alas continúan desgarrándose contra la piedra, como se desgarró en vida contra las realidades; si no seguimos modelando nuestra idealidad nacional con la misma intrepidez en la acción y la misma inspiración de pensamiento de que él nos legó el más alto ejemplo; si no ponemos la generosidad sobre el egoísmo, el desinterés sobre la codicia, la justicia sobre la violencia, la fraternidad sobre el odio.
Esa voz nos dirá que esa es la otra ofrenda que desde hace 200 años está esperando su memoria, la ofrenda que será más significativa de nuestra admiración que la elocuencia de las palabras, más expresiva de nuestra gratitud que las palmas y los laureles, más simbólica de su gloria que los mármoles y los bronces; y, la voz que ahora viene más allá de dos siglos continuará interrogando nuestras conciencias y preguntándonos: Qué estamos haciendo por la libertad, qué estamos haciendo por la justicia, qué estamos haciendo por el planeta donde habitamos, qué estamos haciendo por el derecho, qué estamos haciendo por esos niños que mendigan en nuestras calles y ciudades, qué hacemos por rescatar a esas jóvenes y esos jóvenes que a diario se sumergen en el tenebroso mundo de la prostitución y la drogadicción.
Qué estamos haciendo para responder con la grandeza de pensamiento, con energía de voluntad, con abnegación de espíritu, a aquel holocausto que dejó blancos con los huesos de la generación libertadora, todos los valles y todas las cumbres de las rutas de la epopeya y del sacrificio. Ella nos preguntará a toda hora como estamos cumpliendo aquella invocación de paz y de unión, que su mano moribunda clavo con los clavos de su dolor en la memoria de los pueblos de América”
El camino a la grandeza y a la gloria ha sido trazado, en ustedes está el poder elegirlo, pero si aún con lo que les he mostrado no saben distinguirlo, dejó con ustedes cuatro hermosos pensamientos que les dará un poco más de luz:
El maestro de Galilea:
“El hijo del hombre vino a servir y no a ser servido, y es más bienaventurado dar que recibir”
Albert Schweitzer:
“No sé cual será vuestro destino, pero una cosa si sé: Los únicos que serán realmente felices serán aquellos que hayan buscado y descubierto como servir”
Anónimo:
“Busqué a mi Dios, y a mi Dios no encontré.
Busqué a mi alma, y mi alma se me escapaba.
Busqué a mi prójimo para servirle en su necesidad y los encontré a los tres:
A mi Dios, a mi alma y a ti”
Y por último:
Brayant Hinckley:
“La voluntad de servir es la virtud que distinguió a todos los grandes de todos los tiempos, la virtud por la cual serán recordados impone un signo de nobleza en sus discípulos. Es la línea divisoria que separa dos grandes grupos de personas: Las que ayudan y las que estorban, las que aligeran la carga ajena y las que la agravan, las que contribuyen y a los que solo consumen.
¡Cuánto mejor es dar que recibir!. El servicio en todas las formas es gentil y hermoso. Dar ánimo, comunicar simpatía, mostrar interés, disipar temores, fomentar la confianza en sí mismo y despertar esperanzas en el corazón de los demás: Amarlos y mostrar que se les ama, es mostrar el más valioso de los servicios”
Jóvenes, la gloria les espera pero será imposible la gloria sin sacrificios.
¡Buenos Días!

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